La expansión del mercado de las películas de PVC para hormigón se ve impulsada por varias tendencias clave. En primer lugar, la fuerza duradera del diseño industrial y minimalista en los interiores de todo el mundo crea una demanda sostenida. En segundo lugar, los sectores en auge de cafeterías, hoteles boutique, comercios minoristas y espacios de trabajo conjunto adoptan con frecuencia esta estética para proyectar una imagen de marca moderna, creativa y urbana, lo que convierte a la lámina en un material de referencia para renovaciones y acondicionamientos.
Sus aplicaciones se diversifican rápidamente. Más allá de las paredes de acento, ahora se utiliza para revestir habitaciones enteras, techos, fachadas de muebles (como puertas de armarios y tableros de mesas) y expositores de comercios. Una tendencia importante es su uso en reformas residenciales, y permite a los propietarios conseguir fácilmente un aspecto de alto diseño. Además, cada vez se especifica más en diseño de oficinas para crear ambientes centrados y sin distracciones. La capacidad de la lámina para aplicarse a superficies curvas y su compatibilidad con diversos sustratos (MDF, paneles de yeso, etc.) abren un inmenso potencial creativo para arquitectos y diseñadores de interiores, impulsando su adopción desde el nicho a la corriente principal.




